Neuromoduladores de bloqueo muscular

El tratamiento con neuromoduladores de bloqueo muscular es el más rápido, eficaz y accesible para suavizar las arrugas de la frente, el entrecejo y las patas de gallo sin perder la expresión natural de tu rostro.

Pequeñas dosis aplicadas en puntos concretos del rostro nos permiten corregir con naturalidad las arrugas de expresión de la frente que cada día se marcan un poco más, el entrecejo que nos hace parecer enfadados, las patas de gallo que envejecen nuestra expresión y la caída de cejas que nos da un aspecto triste y cansado.

<En el campo de la medicina estética se utilizan neuromoduladores de bloqueo muscular para evitar que ciertos músculos se contraigan, lo que bloquea o minimiza su capacidad de movimiento. Modulan así también los movimientos de la piel, y evitan la formación de arrugas de expresión>.

 

El resultado final será visible varios días después del tratamiento y aunque el efecto empezará a desaparecer entre 4 y 6 meses después, estaremos ganándole tiempo al envejecimiento de nuestra piel. Durante ese espacio de tiempo prevenimos que las arrugas vayan a más al evitar el movimiento incontrolado de los músculos que las provocan.

 

¿Cómo actúa el neuromodulador de bloqueo muscular en el paciente?

En primer lugar, para entender cómo actúa en el paciente, debemos identificar los dos tipos de arrugas:

Estáticas: las que se producen por el propio descolgamiento de los tejidos y la pérdida de colágeno. La mímica facial condiciona sus cambios, pero no las hace menos visibles.

Dinámicas: las que son consecuencia del movimiento repetitivo. La mímica facial las hace más o menos visibles, por lo que son menos visibles si hay una expresión facial relajada.

Sobre estas últimas actúa el neuromodulador de bloqueo muscular. Si paralizamos en mayor o menor medida la actividad de ciertos músculos, limitamos también la mímica facial repetida y la formación e identificación de las arrugas dinámicas o «de expresión».

Si se utiliza este tratamiento correctamente, el paciente puede seguir expresándose con naturalidad, pero de forma menos intensa y forzada, con lo que prevendrá que la piel se arrugue. Hará que las arrugas de expresión no vayan a más y se suavicen poco a poco, ya que el paciente tendrá una expresión más relajada.

¿Cada cuándo debemos repetir el tratamiento?

Este tratamiento perderá su efecto con el paso del tiempo, como sucede con cualquier sustancia biológica. Cuatro meses después de aplicarlo, empezará a perder efecto, y a los 6 meses ya será prácticamente inexistente. Transcurrido ese tiempo, el músculo recuperará su actividad, la expresión restaurará su intensidad y las arrugas volverán, por lo que tendremos que aplicar de nuevo el tratamiento entre los 4 y 6 meses. Si no lo hacemos recuperaremos la movilidad muscular previa y, con ello, el estado inicial de esas arrugas de expresión que queremos tratar.

 

¿Dónde se debe aplicar?

Los neuromoduladores de bloqueo muscular se aplican mediante punción en una serie de puntos en el tercio superior, que la vehiculan sobre los músculos concretos sobre los que queremos actuar. La inoculación se practica con aguja fina de manera totalmente indolora ya que, previamente, en los puntos de punción se aplica una crema anestésica.

 

¿A qué tipo de pacientes se aplica?

Los neuromoduladores de bloqueo muscular no dan volumen. Muchos pacientes se confunden y, aunque quieren aplicarse este tratamiento, dicen que no quieren verse la cara hinchada. No debe confundirse este tratamiento con el ácido hialurónico. Los neurogeneradores de bloqueo muscular nunca hinchan la cara, sino que como ya hemos dicho, actúna sobre el músculo impidiendo su contracción.

No es posible generalizar ya que hay muchos tipos de pacientes: algunos empiezan a marcar arrugas de expresión desde muy jóvenes y empiezan a tratarse a los 30 años, mientras que otros no empiezan hasta una edad más avanzada.

Dado el carácter preventivo del tratamiento, es muy adecuado hacerlo de manera temprana, ya que contribuirá a minimizar la progresión de las arrugas. La acción continuada de este tratamiento va reduciendo las arrugas, pero cuanto más marcadas estén, más costará que estas se suavicen y difícilmente las hará desaparecer.

Si las arrugas son muy marcadas, se recomienda un tratamiento en dos tiempos:

  • Durante el primer año aproximadamente se tratará solo con neuromoduladores de bloqueo muscular para determinar el grado de mejora de las arrugas.
  • Después de este primer año, con las arrugas de expresión suavizadas, se incorpora ácido hialurónico de muy baja reticulación, para tratar la arruga. Que previamente, habremos tratado con un neuromodulador de bloqueo muscular para evitar la contracción del músculo que condiciona la aparición de la arruga. Por mucho ácido hialurónico que pongamos, si el músculo se contrae, la arruga va a seguir ahí.

¿Cómo se aplica?

Se aplica con una aguja muy fina (30 gauges) que prácticamente ni se nota en una serie de puntos. El tratamiento es indoloro, dura unos 15 minutos y se actúa en determinados grupos musculares (identificados durante la evaluación de cada paciente).

En esta evaluación, el paciente gesticula, levanta las cejas, frunce el ceño, pone cara de enfado o sonríe fuerte. Esto permite identificar las arrugas de expresión y concretar sobre qué puntos se aplica el tratamiento.

En el caso de las patas de gallo, el origen se deriva de la contracción de la porción externa del nervio orbicular. A medida que pasan los años se pierde elasticidad en la piel, las arrugas quedan marcadas incluso en reposo.

La posición de las cejas es también importante. Dependiendo del balance de “parálisis” muscular que condicionemos sobre los músculos, podemos modular la altura de las cejas. De esta forma, si debilitamos en exceso la acción del músculo frontal podemos generar un cierto descenso de la altura de las cejas, esto es relativamente aceptado en el caso de los hombres. Contrariamente, en las mujeres, este hecho condiciona un efecto negativo ya que da lugar a un aspecto envejecido. La ceja en la mujer debe estar por encima del arco supraorbitario manteniendo una línea ascendente de dentro hacia fuera; la pérdida de esa línea ascendente es sugestiva de envejecimiento.

En definitiva, dónde aplicar neuromoduladores de bloqueo muscular depende del minucioso estudio de cada caso y la interacción de la acción de los diferentes grupos musculares de cada paciente. Cada individuo es único y debe ser tratado conforme a su anatomía específica.

 ¿Quién puede aplicarlo?

Sólo puede aplicarlo un profesional médico. Este tratamiento requiere un conocimiento profundo de la anatomía facial. Por parte del paciente no requiere de una gran preparación, ni cuidados posteriores importantes, pero requiere mucha precisión y técnica por parte del profesional que la lleva a cabo.